Parece una tarea fácil hacer una lista de la compra y la posterior puesta en práctica de ella, vamos, comprar. Pero con la experiencia que últimamente me gasto en ellas, me he dado cuenta que no es tan sencillo.
Primero tienes que empezar por hacer una revisión de lo que tienes o dejas de tener en casa. El tema es que dejas tanto tiempo de lado lo de hacer la compra que cuando te quieres dar cuenta tienes que estar comiendo la comida del perro, que si bien no es la más deliciosa, en épocas de hambre seguro que no le haríamos ningún tipo de asco. Al fin y al cabo está hecha de pollo, buey y demás, y eso no dejan de ser alimentos que comemos habitualmente.
Volviendo al tema, empiezas a mirar, me hace falta leche, huevos, yogures...mmm gel de baño, champú...y terminas.
Bien, aquí viene la dificultad. Viendo la crisis que existe e intentando perder poca calidad en nuestra compra, tenemos que mirar por nuestro presupuesto. Nos marcamos un máximo de dinero y tenemos que encajar todo lo que necesitamos dentro de ese intervalo. ¿Fácil? pues no, bastante complicado.
Para esta lista de la compra que acabo de hacer he puesto en práctica un nuevo método. Irte a la página web del supermercado donde vas a hacer la compra y mirar los precios para intentar sacar tu propio presupuesto.
Cuál es mi sorpresa cuando descubro que comprar tampoco es tan fácil. Hasta para comprar un paquete de rollos de papel higiénico tienes que estudiar un máster en celulosa. Papel blanco, acolchado, doble capa, extralargo...
Que yo me pregunto, si solamente tiene una función, y no demasiado agradable, ¿por qué tiene que haber 20 tipos distintos? ¡a lo mejor alguno absorbe el olor y lo convierte en olor a lavanda!
Pero aquí no acaba todo, los huevos tienen talla, igual que la ropa, S, M, L y ¡hasta XL! los yogures tienes que mirar si los quieres desnatados, con bífidus, que te ayuden a regular el tránsito intestinal (que para esto te vendría bien el papel higiénico doble capa y extralargo...)
Y ya no hablar de los productos de higiene personal y de limpieza, los champús son con aceite de almendras, o de té verde, o con camomila...existe un suavizante de la ropa con aroma de colonia nenuco, que siempre te viene bien saberlo por si te quedas sin perfume.
En fin, que en resumidas cuentas intentamos complicarnos tanto, que hasta hacer algo tan sencillo como hacer la compra de nuestra casa se convierte en una misión imposible.