sábado, 30 de enero de 2010


Siento que la niebla se pone delante de mí sin dejarme ver. Siento que me ciega, que me apaga y que me aparta del camino que debo seguir. Siento que me contamina con su hedor, que se mete dentro de mí como si fuese veneno. Camino atravesándola, buscando la luz que me lleve de nuevo al camino. Sé que al final de ese camino estarás tú, pero no logro verte. ¿Te escondes de mí acaso? ¿Acaso te doy miedo? Dime cuál es tu refugio e iré a buscarte para llevarte a mi reino. El reino donde todo lo que quiero está al alcance de mi mano. El reino donde no tengo que andar kilómetros y kilómetros buscando qué comer y qué beber. El reino donde siempre serás afortunado, y el cual sabrás valorar más que los que vivimos en él. El reino en el que por más que tengamos, nunca es suficiente, y nos pasamos la vida buscando más; porque la ambición es nuestro mal, y el egoísmo nuestra seña de identidad. Y lo peor de todo es, que no por eso somos más felices, sino todo lo contrario.

domingo, 17 de enero de 2010


Miedo: Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
¿Y por qué tenemos miedo? o mejor aún...¿por qué tengo yo miedo? tengo miedo de sufrir, pero más miedo tengo de que sufran aquellos que están a mi alrededor. Tengo miedo de no saber seguir cuando algo se me tuerce, pero tengo más miedo cuando alguien a quien quiero ha perdido el rumbo y no sé ayudarle a recuperarlo. Tengo miedo de caer enferma, pero tengo más miedo de que caigan los demás. Tengo miedo de llorar y no saber por qué, pero tengo más de que quien está cerca de mí llore sin motivo alguno. Pero lo que más miedo me da es tener miedo, porque si el miedo se apodera de tu pensamiento, nada bueno pasará en ti, él lo eclipsará todo.
Por eso creo que hay que superar los miedos, y yo te ayudaré a superar el tuyo, sí, en todo lo que pueda, y te demostraré que eres más fuerte que el miedo, y que juntos somos más fuertes aún. Yo también tengo miedo, porque el miedo es algo inevitable, y el miedo a mí también me ha jugado malas pasadas muchas veces, y a punto estuvo de conseguir que me perdiese muchas cosas junto a ti, pero el miedo huyó cuando vio la fuerza con la que quería apartarlo de mí.
Preocúpate sólo de ser feliz, no pienses en mañana, piensa en ti, piensa en mí, piensa en lo que queda por vivir. Entonces el miedo se irá y no volverá jamás.