
...y el mundo se le tiñó de gris. El cielo no despertaba cada mañana para acompañarle en su día a día, y cada vez le costaba más levantarse si quiera de la cama. Estaba cansada. Cansada de una vida que no le hacía feliz. Su cara reflejaba el dolor que sentía, pero siempre se maquillaba para no mostrárselo a los demás. Para ellos siempre había una sonrisa. Podría haber sido muy buena actriz, ya que cada día actuaba ante el mundo para no mostrar la agonía que le pesaba dentro. Por eso nunca tuvo a nadie cerca ayudándola, ella no se habría dejado. Pensaba que era fuerte, pero el sufrimiento pudo con ella. Hoy vamos a su funeral...





