sábado, 15 de agosto de 2009


-Creo que no me siento preparado para dar un paso más. Estoy bien contigo, eres genial, pero no eres tú, soy yo. Tengo demasiadas cosas en la cabeza y muy poco tiempo que dedicarte. Siento de verdad que tú sí quieras seguir adelante...pero yo no puedo dar más de mí. Ojalá pudiese, pero creo que necesito mi libertad. Dame tiempo, a lo mejor con el tiempo puedo ofrecerte más. Pero siento que contigo estoy perdiéndome cosas de la vida que no me quiero perder. Lo siento, ¿por dónde íbamos?

Volvió a meter la mano por dentro del pantalón buscando el calor que de ahí se desprendía...

-¡Ah sí! ya lo recuerdo, estás preciosa esta noche...

miércoles, 29 de julio de 2009

CUANDO UNA BATALLA COMIENZA A PERDERSE


Hoy me he despertado pensando en ti. Tal como me acosté ayer. Pienso en los segundos que al día dedico a ello y quizá son demasiados para los que tú dedicarás a lo mismo. Y una pregunta emerge de mí ¿cuándo es el momento de decir basta? Bien, pues creo que ese momento está llegando.
Realmente me encuentro en un conflicto entre lo que debo hacer y lo que quiero hacer. ¿Sabrás tú decirme qué sería lo mejor para ambos? Cuando todo lo que hay alrededor son dudas, miedos y temores, lo único que queda por hacer es luchar contra ellos o dejar que te venzan. Y cuando siento que yo lucho y que tú te dejas vencer...¿qué puedo hacer? En este momento estoy bajando mis armas, y siento que empiezo a ser vencida. Si de verdad te queda alguna gana de luchar, te pido: Levanta tus armas y lucha contra ello, detrás estaré yo, cubriéndote con las mías, y con más ganas que nadie para ganar la batalla. Si, por el contrario, sólo tienes ganar de perder...simplemente dímelo y dejaré de luchar en la batalla perdida...

jueves, 4 de junio de 2009

PRINCESAS ROTAS DE CUENTO


Recuerdo cuando de pequeñas jugábamos a ser princesas
soñando que en algún momento aparecería en nuestra vida un príncipe azul
que nos haría feliz para el resto de la vida.
Recuerdo también el día que te conocí, pensé que el cuento por fin se estaba
haciendo realidad, parecías tan perfecto...
Los días contigo eran mejores, y yo me
sentía princesa de tu cuento de hadas.
Pero poco a poco el cuento se rompió, y la culpa es tuya, sí, de ti príncipe, que
jugando con mi corazón rompiste mi corona, que no viniste a buscarme cuando
en tu baile perdí mi zapato de cristal.
No sé en qué momento te convertiste en la bruja malvada que conociéndome mejor que nadie clavaste
en el sitio exacto la aguja de la rueca y me diste de morder la manzana de tu veneno.
Aun así todavía te sigo esperando...intento no perder esa inocencia que tú me robaste,
mirando hacia la esquina esperando el momento en el que aparezcas y te quedes conmigo.
¿Volverás algún día?

domingo, 17 de mayo de 2009


Me dispongo a escribir estos versos para ti, en los que la verdad no sé muy bien qué decir. Te quiero decir que me gustas, que las cosas están siendo distintas contigo, pero a veces no puedo pasar apenas cinco minutos sin pensar si es mejor ir despacito, con la cabeza siempre presente, o dejarse llevar y que pronto llegue un día en el que me digas que todo se acabó. Aun así, disfruto de ti cada momento que paso contigo y me gustaría que le pudiéramos poner trampas al sol, (que ya no es abril y lo hay), y que no sonara nunca la balada del despertador que tan fríamente nos separa. Piensa que en la vida hay que no sólo respirar, si no que hay que disfrutar y vivir sin preocuparse tanto por todo. Espero que todo esto sea fácil y que siempre tengamos tiempo pa' volar. Sé que es un jaleo, pero piensa que todo lo que hago es por verte sonreír.

jueves, 16 de abril de 2009


Hacía tiempo que no lloraba, repito, hacía. Y no me gusta haberlo hecho. Porque las lágrimas que han salido de mis ojos no han sido lágrimas de dolor, han sido lágrimas de rabia. Quizá por cosas sin sentido, mi cabeza es como una máquina que no cesa de trabajar nunca, y que, aunque a veces se merece un descanso, no suele tomárselos. Pero aún así esos pensamientos me duelen, no me gustan y me parecen injustos, pero hay cosas que no paro de pensar. Pensaré en cómo dejar de pensar y así mantendré la cabeza ocupada para no caer en lo que no debo. Al menos eso intentaré...quizá no lo consiga...pero tendré confianza en ello...

lunes, 13 de abril de 2009

CORAZÓN DE MADERA


No puedo vivir sin ti, pero vivir contigo me mata...si vivo de tu recuerdo, la soledad alimenta mi agonía y las noches se me hacen interminables...en cambio, si vivo de tu presencia, la angustia de quererte cerca no me deja respirar, pero te siento lejano a mí...¡qué difícil es sentir! mucho más cuando habías intentado hacer de ti una coraza que te protegiese de cualquier sentimiento. Pero ja! me creía que eso era demasiado fácil..olvidé que cuando uno siente, no importa lo que se proponga porque nunca cumplirá nada de ello. Como diría Lucas Masciano, "maldito corazón", él siempre tiene que estar ahí cuando nadie le llama..
Si bien es cierto que el corazón también escarmienta de los golpes que recibe, y, aunque no puede hacerse una coraza de hierro, que sea infranqueable para todo el mundo, se hace una de madera, que necesita que la piquen mucho y se deshace muy poco a poco, poniendo así una pequeña venda que recoja la sangre que va brotando nuevamente de él...espero no desangrarme de nuevo...

domingo, 22 de marzo de 2009

RAZÓN Y CORAZÓN




Razón:
Corazón, ¿por qué me dejas escapar? Tantas veces me suplicaste que estuviera a tu lado, que no me fuese, y tú me estás dejando marchar...¿por qué lo haces? ¿qué te está haciendo cambiar? ¿acaso ya no me valoras?

Corazón: Siento que pienses eso de mí, razón, pero con sus besos encendió mi llama, que tan apagada estaba, y me devolvió a la vida. Con su mano consiguió cogerme, y apretarme. Hacerme en un puño, y que latiera de nuevo sacando la sangre caliente que templándose estaba.

Razón: Te entiendo, corazón. Pero, ¿no sientes miedo?

Corazón:
Sí, razón, siento mucho miedo. Miedo a algo desconocido que no sé si me matará un poquito más o me hará vivir eternamente. Pero ¿qué hacer?

Razón: Cada vez que tú vives, me matas un poquito a mí. Sólo quisiera decirte que no me apartes lo suficiente, para que si sientes la muerte de nuevo cerca pueda salvarte y volver a ser dos unidos. Pero, ya que te estás sincerando conmigo, ¿quién te hace sentir así?

Corazón:
No sé si debo decírtelo, al fin y al cabo, es alguien con quien tú no tienes muy buena relación. Alguien que cada vez que aparece, de ti se olvida completamente, y te aleja del todo. Sin embargo, es alguien que sólo puede vivir a través de mí.

Razón:
Maldito amor...él siempre está metido en medio de todo. Amigo corazón, aunque ahora no me quieras cerca, estaré a tu lado para no dejarte morir si el amor decide irse, como hace casi siempre.

Corazón:
Gracias razón, espero no perderte demasiado. Seguro que así irá todo mejor...