sábado, 17 de enero de 2009

...CUCHILLO Y CORAZÓN...


Y por las noches le pregunto a las estrellas..."¿qué puedo hacer para sacarle de mí? si su olor se ha pegado en mi cuerpo...¿qué puedo hacer? si su voz ha penetrado en mi cabeza...¿qué puedo hacer? si su ausencia me ha matado el corazón"...por mucho que pensar en él sea malgastar mi tiempo, no puedo hacer otra cosa...intento mantener la mente ocupada para no hacerlo, pero su recuerdo refluye del abismo al que lo tiré para volver a apuñalarme con su cuchillo de hierro que tanto daño me hace...y le digo al puñal..."ojalá pudiera sacarte de mis adentros como tú sacas mi sangre" y su única respuesta es clavarse más, provocándome más dolor...

martes, 6 de enero de 2009


...lo primero que me propuse fue encontrar a ese hombre que me había dado la carta en el entierro...pero...¿cómo encontrarle? no sabía nada de él...simplemente que formaba parte de la vida de ella, y debía ser alguien bastante importante, si ella le había escogido para darme su carta...tenía que tener mucha confianza hacia él...Me dirigí hacia mi casa, allí recogería las llaves de la casa de ella. Las tenía a partir de una vez que ella se fue y las dejó dentro...pasó toda la noche paseando, ya que no me llamó por no molestarme...ella siempre intentaba molestar lo menos posible. Mientras caminaba por la calle iba pensando en los momentos tan emotivos que había pasado a su lado...en su sonrisa...en sus ojos grandes y verdes que me llenaban de alegría...y me sentía tan solo desde su ausencia...que sentí que un puñal se clavaba en mí al recordarlo...caminé hasta mi casa y abrí la puerta con sumo cuidado...me dirigí hacia la habitación y una vez allí abrí el cajón donde guardaba sus llaves...las cogí...las guardé en el bolsillo y volví de nuevo a la puerta para volver a salir dirección su casa...la lluvia reflejaba mi estado de ánimo...cada gota que caía sobre mí era una lágrima de sangre que derramaba mi corazón...pero saqué fuerzas de dentro y caminé con paso decidido...Sabía que volver a su casa y encontrarla vacía pero con su olor sería muy difícil para mí...Llegué después de caminar media hora bajo la lluvia...Y allí estaba, frente a su puerta, con la llave en la mano y con el valor suficiente para enfrentarme a ello...me dispuse a abrir...

domingo, 21 de diciembre de 2008


...la pena que me inundaba era fuerte...y no encontré otra salida. Quizá ésta sea la manera más cobarde de hacer las cosas - y lo era - pero no sabía cómo seguir levantándome cada mañana sin pensar que el día sería como otro más en el que el gris no se teñiría de color por mucho que yo lo intentara. Supongo que comprendes que nuestra relación ahora no era la más buena. Te alejaste de mí sin yo saber aún porqué. Y eso me dolió. Me dolió tanto que sentí que el último puñal que quedaba para matarme se me clavaba en el pecho y no me dejaba respirar. -En ese momento sentí como mis lágrimas empezaban a brotar de mis ojos sin poder remediarlo, sentí el mismo dolor al que ella se refería. - No quiero que te sientas culpable de nada, sabes que siempre he sido muy fantasiosa, y quizá morir haya sido mi última fantasía cumplida. Tampoco mis ansias de vivir eran tan grandes como para superar a las de morir. Ésas eran las que más me gritaban dentro de mi cabeza. Me llamaban y me invitaban a sucumbir a ellas y al final lo voy a hacer. No quiero oírlas más dentro de mí. Gracias por todos los momentos que me has dejado vivir a tu lado, creo que sin ellos todo habría sido peor. Siempre te protegeré desde el destino que me asigne la muerte. Hasta siempre.

Con esas palabras terminaba su carta. Una carta que no había hecho nada más que matarme un poco más por dentro. Una carta que jamás habría querido leer. Pero que allí estaba. Eran sus palabras y eran sus sentimientos. Llamé al camarero y le pagué el café que había tomado. Me levanté despacio y salí a la calle en busca de respuestas. No podía conformarme con eso. En la calle todavía llovía...

miércoles, 17 de diciembre de 2008


...caminaba entre la lluvia buscando un sitio en el que poder leer esa carta sin que nadie me molestara...era difícil, todo el mundo se acercaba a compadecerse de mí, y yo tenía que responder con toda la entereza que mi pena me dejaba...cuando conseguí salir del cementerio me dirigí hacia una cafetería en la que apenas había nadie. Pedí un café al camarero y me dirigí hacia una mesa a esperarle mientras impacientemente abría el sobre que guardaba el secreto que ella no había querido confesarme mientras aún había solución...El camarero me trajo el café, y tomé mi primer sorbo, quemaba bastante, pero con el frío que hacía me vino bien esa sensación de calor dentro del cuerpo...Abrí el sobre con cuidado, no quería romper nada de lo que ella tan cuidadosamente había hecho para mí, y saqué la carta, la abrí y las lágrimas volvieron a brotar de mis ojos...El camarero me miraba como queriendo acercarse a mí a preguntarme si me pasaba algo, pero el recato le pudo y no lo hizo, mejor, yo lo prefería así...no me apetecía hablar con nadie, me apetecía sumergirme en el mundo roto de ella y saber por fin qué le pasaba...La carta comenzaba así...Querido Oscar: Sé que ahora estarás bastante desconcertado por cómo se han desarrollado las cosas, pero intentaré que en esta carta te quede claro...

domingo, 7 de diciembre de 2008


...allí no hay nada más que caras de tristeza de gente que la quería...¿por qué tuvo que hacer eso?...¿tan harta y desesperada estaba de la vida que se decidió por el camino más fácil?...apenas entendía nada, y sólo tenía dentro dolor e incertidumbre...de pronto alguien se acercó a mí con paso decidido, sabiendo a quién se dirigía, y se quedó parado justo frente a mí, ni si quiera me dijo quién era...ni si quiera mostraba su rostro, tapado bajo un paraguas oscuro...oscuro como su presencia...oscuro como sus palabras... ...Esta persona me dijo que ella le había ido a visitar días atrás...que le había dicho que se iba de viaje...¿quién se iba a imaginar que era éste viaje?...le entregó una carta para mí, y se fue...la siguiente noticia que esta persona había tenido sobre ella era la de su muerte...y al decir eso noté como su respiración se entrecortaba como si las lágrimas y el sufrimiento no le dejaran continuar... ...Yo creía que conocía todo sobre la vida de ella, pero nunca me había hablado de esta persona...era extraño...al fin y al cabo él parecía conocerme muy bien a mí...Tendí la mano para recibir la carta y me dispuse a ir a un sitio más tranquilo para leer las palabras que ella había escrito para mí, siendo consciente de que cuando yo las leyera...ella ya no estaría...

miércoles, 3 de diciembre de 2008


...y el mundo se le tiñó de gris. El cielo no despertaba cada mañana para acompañarle en su día a día, y cada vez le costaba más levantarse si quiera de la cama. Estaba cansada. Cansada de una vida que no le hacía feliz. Su cara reflejaba el dolor que sentía, pero siempre se maquillaba para no mostrárselo a los demás. Para ellos siempre había una sonrisa. Podría haber sido muy buena actriz, ya que cada día actuaba ante el mundo para no mostrar la agonía que le pesaba dentro. Por eso nunca tuvo a nadie cerca ayudándola, ella no se habría dejado. Pensaba que era fuerte, pero el sufrimiento pudo con ella. Hoy vamos a su funeral...

sábado, 29 de noviembre de 2008


Qué fácil es soñar que estoy en la luna cuando hablo contigo...lástima que después vueva a la realidad y la caída duela como un puñal demasiado afilado...no quiero más puñales en mi vida...déjame soñar...déjame volar...pero siempre a tu lado...